jueves, 28 de julio de 2016

0018 SERVICIOS FUNERARIOS DESDE 1875



Antes de la fundación de los panteones civiles de Dolores, el General de la Piedad y el Francés de la Piedad , los servicios funerarios de la ciudad desde la época novohispana se realizaban principalmente en recintos religiosos y civiles controlados por la Iglesia Católica, institución que administraba dichos servicios y también los registros civiles. Con el arribo de las Reformas BorbónicasCarlos III determinó en 1787 en España la gradual salida de dichos recintos bajo la administración de la Iglesia fuera del perímetro de las ciudades.
Si bien dicha orden se cumplió en Puebla o Veracruz, la instrucción no se cumpliría bajo mandato español. Fue hasta el ascenso de las leyes civiles de Reforma en que el mandato de que la administración funeraria quedara a cargo de las autoridades civiles1 y se iniciaría en la capital mexicana la costumbre de disponer de los panteones a las que entonces eran sus afueras. Una ley del 3 de julio de 1859 permitió el establecimiento de cementerios de índole civil concesionados a la administración particular Hacia 1874 el Ayuntamiento de México dio la concesión a la compañía Sociedad Benfield, Brecker y Compañía para la construcción del nuevo cementerio civil en los terrenos de la Tabla de Dolores —de donde tomó su nombre— que formaban parte del Rancho Coscacoaco.1 Dicha superficie se localizaba muy fuera de los límites de la Ciudad de México de mediados del siglo XIX. La compañía fue fundada por Juan Manuel Benfield, hijo del inglés William Benfield, un inglés adinerado que llegó a México en 1835 con el fin de que su esposa mejorara su salud con el clima mexicano.1 Debido a que su hija falleció y no le fue permitido enterrarla en el atrio de una iglesia debido a su fe anglicana, prometió construiría un cementerio de índole civil.1 Su deseo se vería realizado por su hijo Juan Manuel con la concesión del panteón de Dolores. La esposa de Benfield fue Concepción Gayosso y Mugarrieta, una de las fundadoras de Eusebio Gayosso y Compañía —empresa con más de 130 años en los servicios funerarios en México—.
El cementerio fue fundado el 13 de diciembre de 18751 bajo un proyecto de planeación que contemplaba un diseño de forma triangular con calles y avenidas internas, así como la construcción de diversos cuerpos de agua como fuentes y cascadas.1
En el año de 1876 es adquirido un lote por parte del gobierno federal para crear la Rotonda de los Hombres Ilustres por orden del presidente Sebastián Lerdo de Tejada.
El 17 de mayo de 1880 Benfield Brecker y Cia. lo vende al Ayuntamiento de la Ciudad de México por solicitud de este.1 El nombre del cementerio se debe a que se construyó sobre una superficie plana del terreno original que se llamaba la tabla de Dolores y así está asentado en la escritura 124 tirada ante el notario José del Villar y Maticorena. Este panteón permitió el cierre de varios cementerios ubicados en el centro de la ciudad, como el de San Fernando y el de Santa Paula, localizados donde hoy se ubica la colonia Guerrero, en la delegación Cuauhtémoc.
Fue abierto al público el 24 de agosto de 1882, año en que fue prolongada una línea de tranvía con tracción animal, que permitía a los habitantes de la ciudad transportar en tranvías especiales a los cadáveres para su entierro. 

0017 CAMINO POR LA PIEDAD



La Piedad Ahuehuetlán o Atlexuca fue un pueblo originario del Distrito Federal de México que existió entre las épocas prehispánicas y la segunda mitad del siglo XX. Conocido también como La Piedad, esta comunidad se distinguió durante la época novohispana por tener uno de los cuatro conjuntos religiosos católicos romanos dedicados a una advocación de la Virgen María que se consideraban protectores de laciudad de México. Esta advocación era la de la Virgen de la Piedad.

De la fundación del pueblo no se tiene una noticia concreta, incluso es difícil establecer si es anterior a la Conquista de México por Hernán Cortes en 1521, en todo caso para 1550 se le nombra como Ahuehuetla oAtlexuca, distinguiéndose como un pequeño poblado de pescadores que se encontraba en uno de los varios islotes que existían al sur de la ciudad de México. En 1595 el virrey le ofrece a los miembros de laorden dominica un terreno para asentar un convento de retiro, el cual con el paso del tiempo se convirtió en el Colegio Imperial de La Piedad y Porta Coeli, localizado en el pueblo de Ahuehuetla, a un poco más de un cuarto de legua de la ciudad de México, este sitio se consideró adecuado ya que antes el canónigo y ermitaño Juan González lo había habitado hasta 1590 dejando tras de si una buena reputación del sitio por sus obras, la orden toma posesión solemne de los terrenos el 12 de marzo de 1595, quedando como una vicaria de la parroquia de San Juan Tenochtitlán en la ciudad de México, entonces el nuevo virrey Luis de Velasco y Castilla autoriza al maestro general Hipólito María de Monterreal y al provincial fray Pedro Guerrero la construcción del covento, como anexo al templo.4 3
Para su fundación la orden dominica designa a fray Bartolomé de Nievafray Cristóbal Ortegafray Diego de Aragón y fray Juan de la Cruz, este último con órdenes sacerdotales es nombrado vicario, para su sustento de inicio se dedican a la mendicidad viviendo de las limosnas que les daban los vecinos y protectores de la orden. Cuando se crea la Provincia de Oaxaca en la Arquidiócesis de México, los diferentes conventos de la Provincia de Santiago de México se elevan de categoría recibiendo el título de parroquia en 1607, es por estas fechas que se dedica el templo a la advocación mariana de La Piedad, recibiendo el nombre que lo distingue, entre los siglos XVII a XIX el templo y el convento se hicieron de una gran fama como centro de devoción mariana, por lo que el pueblo a su alrededor se expande, como le ocurriera a La Villa de Guadalupe. mas este pueblo nunca recibió la distinción de Villa.
Para finales del siglo XVIII la fama del templo es tal que se considera como uno de los bastiones de la ciudad, por lo que se le nombra en numerosas obras literarias como uno de los cuatro pilares de la ciudad de México, es solo hasta la independencia de México que empieza a perder acólitos concentrándose las expresiones de devoción en la Basílica de Guadalupe, lo que poco a poco reduce la población de La Piedad, para estas fechas incluso se le deja de llamar por su nombre indígena.6 3
Es a mediados del siglo XIX que vuelve a aumentar su población con la construcción del Panteón Francés al otro lado del Río de la Piedad, este río se formó al desecar el lago de Texcoco a mediados del siglo XVIII. Con la aplicación de las Leyes de Reforma el convento es obligado a cerrar, dejándose únicamente el templo el cual sufre ataques por parte de jacobinos del partido liberal, el convento en realidad se redujo y funciono hasta 1800 en forma ilegal, aunque con conocimiento de las autoridades.
Es así como sobrevive, pero a finales del siglo XIX se desarrollan las colonias de Narvarte, desarrollo urbano que termina por comerse al pueblo, desapareciendo en la segunda década del siglo XX, desde entonces se le identifica más como parte de la colonia Narvarte que como un pueblo, es a mediados de la cuarta década que recibe oficialmente el nombre de Colonia Piedad Narvarte.
En forma definitiva los antiguos templo y convento son demolidos a mediados del siglo XIX, siendo construida la Parroquia de Nuestra Señora de La Piedad de estilo modernista, obra del arquitecto E. Langenscheidt, siendo su párroco Darío Pedral; el 11 de abril de 1945 fue colocada la primera piedra por el Arzobispo Primado de México Luis María Martínez.
Por esta misma fecha se construyen en sus inmediaciones el Parque de béisbol del Seguro Social y el Centro Médico Nacional, además de entubar el Río de la Piedad y construirse en su cauce el Viaducto Miguel Alemán.

0016 HISTORIA DE UNA FARMACIA MUY CONOCIDA

El edificio que más de tres siglos después albergara la Botica de la Farmacia París se erige como noviciado para los monjes Agustinos.

28 de Febrero 1944  Fundamos la Farmacia París en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Desde entonces hemos permanecido abiertos los 365 días del año.

4 de Julio,DE 1950  la Ciudad de México sufre una de las peores inundaciones de su historia; el Centro Histórico queda más de un metro bajo el agua. Don Ignacio Merino Martínez reconstruye la Farmacia París de inmediato después de ser cubierta por las aguas. No dejó de dar servicio ni un solo día.

EN el  año de 1964 cumplimos  20 años sirivendote   y l a Farmacia París se convierte en el primer mostrador de América Latina.

 El  3 de Diciembre 1973 se Inaugura  el anexo en República de El Salvador 85 y publicamos el primer número de los Almanaques Kanin.   


12 de Diciembre 1994  Se  ampliá  La París al edificio anexo e inauguramos la Botica después de un trabajo de restauración que devuelve una joya de la arquitectura colonial a la Ciudad de México

En el año  de  2014 Cumplimos 70 años sirviendote y ofreciéndote el mejor surtido, variedad y precio entre las farmacias de México. Obtuvimos la certificación Empresa Segura PASST y el distintivo de Empresa Incluyente por parte de la STPS.

lunes, 25 de julio de 2016

0015 LOS NAZIS EN LA CIUDAD



En nuestros archivos (seguramente de uno de nuestros abuelos) encontramos una fotografía de unas banderas nazis ondeando en la calle de 5 de febrero. Se alcanzan a distinguir algunos automóviles, la calle se ve inundada y unos niños juegan pateando el agua ¿Hubo nazis en la Ciudad de México en la Segunda Guerra Mundial?  
El presidente en aquel entonces era Lázaro Cárdenas: después de que Alemania invadió Polonia, muchos simpatizantes de Hitler salieron en nuestro país. Platicamos con Roberto Llanas, anciano e investigador chilango que vivió en esa época, y nos contó que esos grupos fueron violentos y que llegaron a incendiar algunos negocios de la comunidad judía.
También se cuenta de una famosa balacera en pleno Zócalo. El principal grupo era laUnión Nacionalista Mexicana, usando el término "nacionalista" para no relacionarse directamente con el fascismo. En las calles había gente que repartía folletos, apoyando a los países del eje y convenciendo a los capitalinos de que ése era el bando ganador.  
Los comerciantes judíos, ante el miedo de estos grupos, comenzaron a cerrar sus negocios y escasearon los alimentos importados. Apenas llegaban algunas cosas de Cuba y conseguir un jamón era cosa imposible (ya no digamos un licorcito de Europa). Fue cuando algunos edificios del centro sacaron las banderas nazis esperando, suponemos, que un día Hitler nos visitara. Cárdenas puso cartas en el asunto y prohibió estos grupos en México, que tuvieron que ocultar su nombre e intenciones, pero que a escondidas reclutaron a muchos comerciantes del Centro y de los mercados para fundar la Legión Mexicana Nacionalista y la Unión Nacional Sinarquista con cerca de 100 mil miembros (la mayoría de ellos, de la zona de la Merced).  
Cárdenas trató de contener esto, pero no fue sino hasta que México entró en la guerra durante el gobierno de Ávila Camacho, que el movimiento desapareció de la mirada pública (aunque algunos siguen activos) y pocas fotografías quedan de esa época.

0014 RAFAEL MARTINEZ DE LA TORRE LAS COLONIA GUERRERO Y MOCTEZUMA


Rafael Martínez de la Torre (nació en abril de 1828 en la ciudad de Teziutlán,Puebla, y murió el 25 de noviembre de 1876.) Fue como abogado Regidor del Ayuntamiento de México y Diputado al Congreso de la Unión, en donde fue un destacado orador parlamentario. De pensamiento conservador hizo una vehemente defensa por la vida del emperador Maximiliano. Sus discursos y defensas pueden verse en el Diario de los Debates de 1855 a 1870 ya que fue electo diputado varias veces. La ciudad de Martínez de la Torre (Veracruz)lleva su nombre. Él fue quien donó los terrenos de su propiedad donde se constituyó la cabecera de ese municipio así como el de San Rafael (Veracruz)en el mismo Estado.Hijo de Francisco Martínez y de Ignacia de la Torre. En 1838 pasó a estudiar al Seminario Conciliar Palafoxino de Puebla donde estudió Filosofía y luego al Colegio de San Ildefonso donde se recibió de abogado en 1849. Estableció un despacho en la capital de la República con mucho éxito. Aceptó los cargos de regidor y diputado. Como regidor del Ayuntamiento de México inició el ensanche de la capital como en la colonia Buenavista. Fue pionero de los negocios inmobiliarios al adquirir varias haciendas en torno a la ciudad hacia 1870 y levantó prospecciones en terrenos de oriente a poniente para después ser vendidos como fraccionamientos  algunos ejemplos   son la  colonia guerrero y   la moctezuma 
Se opuso resueltamente a la expulsión de las Hermanas de la Caridad. Produjo discursos que lo conceptuaron como uno de los mejores oradores parlamentarios ante el Congreso. Fue uno de los defensores del depuestoEmperador Maximiliano quien personalmente lo felicitó durante su proceso ante el Consejo Ordinario de Guerra que finalmente lo juzgó y ejecutó. Por su parte, el Emperador de Austria Francisco José I, hermano de Maximiliano, le obsequio una vajilla de plata valuada en 18 mil pesos, ya que no quiso cobrar honorarios por su defensa. El Memorándum "Sobre el proceso del Archiduque Fernando Maximiliano de Austria" escrito por el, está impreso en un libro publicado en 1867 por la imprenta F. Díaz de León y S. White de la Ciudad de México.

0013 LA LEYENDA DE DON JUAN MANUEL




Hace muchos años - cuenta la tradición - que vivía en esta Calle un hombre muy rico, cuya casa quedaba precisamente detrás del Convento de San Bernardo. 
Este hombre se llamaba Don Juan Manuel y se hallaba casado con una mujer 
tan virtuosa como bella. Pero aquel hombre, en medio de sus riquezas y 
al lado de una esposa que poseía prendas tan raras, no se sentía feliz a 
de no haber tenido sucesión. La tristeza lo consumía, el fastidio lo exasperaba y para hallar algún consuelo, resolvió consagrarse a las prácticas religiosas, pero tanto, que no conforme con asistir casi todo el día a las iglesias, intentó separarse de su esposa y entrar fraile a San Francisco. Con este objeto, envió por un sobrino que residía en España, para que administrase sus negocios. Llegó a poco el pariente y pronto también concibió D. Juan Manuel celos terribles, tan terribles que una noche invocó al diablo y le prometió entregarle su alma, si le proporcionaba el medio de descubrir al  que creía lo estaba deshonrando. El diablo acudió solícito, y le ordenó que saliera de su casa a las once de esa misma noche y matara al primero que encontrase. Así lo hizo D. Juan, y al día siguiente, cuando creyendo estar vengado, se encontraba satisfecho
 el demonio se le volvió a presentar y le dijo que aquel individuo que había asesinado era inocente pero que siguiera saliendo todas las noches y continuara matando hasta que él se le apareciera junto al cadáver del culpable.

D. Juan obedeció sin replicar. Noche con noche salía de su casa: bajaba las escaleras, atravesaba el patio, abría el postigo del zaguán, se recargaba en el muro, y envuelto en su ancha capa, esperaba tranquilo a la víctima. Entonces no había alumbrado y en medio de la oscuridad y del silencio de la noche, se oían lejanos pasos, cada vez más perceptibles: después aparecía el bulto de un transeúnte, a quien, acercándose D. Juan, le preguntaba:

- Perdone usarcé, ¿qué horas son?
- Las once.
- ¡Dichoso usarcé, que sabe la hora en que muere!

Brillaba el puñal en las tinieblas, se escuchaba un grito sofocado, el golpe de un cuerpo que caía, y el asesino, mudo, impasible, volvía a abrir el postigo, atravesando de nuevo el patio de la casa, subía las escaleras y se recogía en su habitación.

La ciudad amanecía consternada. Todas las mañanas, en dicha calle, recogía la ronda un cadáver, y nadie podía explicarse el misterio de aquellos asesinatos tan espantosos como frecuentes.

En uno de tantos días muy temprano, condujo la ronda un cadáver a la casa de D. Juan Manuel, y éste contempló y reconoció a su sobrino, la que tanto quería y al que debía la conservación de su fortuna.

D. Juan al verlo, trató de disimular; pero un terrible remordimiento conmovió todo su ser, y pálido, tembloroso, arrepentido, fue al convento de San Francisco, entró a la celda de un sabio y santo religioso, y arrojándose a sus pies, y abrazándose a sus rodillas, le confesó uno a uno todos sus pecados, todos sus crímenes, engendrados por el espíritu de Lucifer, a quien había prometido entregar su ánima.

El reverendo lo escuchó con la tranquilidad del juez y con la serenidad del justo, y luego que hubo concluido D. Juan, le mandó por penitencia que durante tres noches consecutivas fuera a las once en punto a rezar un rosario al pie de la horca, en descargo de sus faltas y para poder absolverlo de sus culpas.

Intentó cumplir D. Juan; pero no había aún recorrido las cuentas todas de su rosario, la primera noche, cuando percibió una voz sepulcral que imploraba en tono dolorido:

- ¡Un Padre Nuestro y un Ave María por el alma de D. Juan Manuel!

Quedóse mudo, se repuso enseguida, fue a su casa, y sin cerrar un minuto los ojos, esperó el alba para ir a comunicar al confesor lo que había escuchado.

- Vuelva esta misma noche - le dijo el religioso - considere que esto ha sido dispuesto por el que todo lo sabe para salvar su ánima y reflexione que el miedo se lo ha inspirado el demonio como un ardid para apartarlo del buen camino, y haga la señal de la cruz cuando sienta espanto.

Humilde, sumiso y obediente, D. Juan estuvo a las once en punto en la horca; pero aún no había comenzado a rezar, cuando vió un cortejo de fantasmas, que con cirios encendidos conducían su propio cadáver en una ataúd.

Más muerto que vivo, tembloroso y desencajado, se presentó al otro día en el convento de San Francisco.

- ¡Padre - le dijo - por Dios, por su santa y bendita madre, antes de morirme concédame la absolución!

El religioso se hallaba conmovido, y juzgando que hasta sería falta de caridad el retardar más el perdón, le absolvió al fin, exigiéndole por última vez, que esa misma noche fuera a rezar el rosario que le faltaba.

Que fue del penitente, lo dice la leyenda. ¿Que paso allí? Nadie lo sabe, y sólo agrega la tradición que al amanecer se encontraba colgado de la horca pública un cadáver erá del muy rico Sr. D. Juan Manuel de Solórzano, privado que había sido del Marqués de Cadereita.

El pueblo dijo desde entonces que a D. Juan Manuel lo habían colgado los ángeles, y la tradición lo repite y lo seguirá repitiendo por los siglos de los siglos. Amén.

0012 LA FLOR DE LA JAMAICA

El Mercado de Jamaica es uno de los mercados tradicionales de la México, D.F.donde varios vendedores ofrecen sus productos en un lugar establecido. El mercado se inauguró en la década de los 50s como parte de varios esfuerzos de modernizar los mercados del área. Se localiza en la esquina de Congreso de la Unión y la Avenida Morelos, al sureste del Centro Histórico de la Ciudad de México en  terrenos  que ocupo e  la estacion del ferrocarril de rio frio 

Aunque es uno de los principales mercados de abarrotes y carne, es mejor conocido por sus flores y plantas ornamentales. Existen 1,150 puestos dedicados a la venta de flores, arreglos florales, plantas ornamentales y accesorios como macetas. El mercado ofrece aproximadamente 5,000 tipos de flores y plantas, la mayoría extranjeros, pero existe un número de especies nativas de México disponibles, incluyendo algunas obtenidas directamente del campo. En español, la palabra jamaica se refiere a la flor hibiscus (también al país de Jamaica).El Mercado se encuentra en tres grandes naves que cubren una cuadra en la esquina de la calle Congreso de la Unión y Av. Morelos en la delegación Delegación Venustiano Carranza. La estación de metro Jamaica, de la Línea 9 se encuentra directamente enfrente del edificio. El mercado es uno de los principales en venta de frutas, vegetales, flores y plantas ornamentales en la ciudad y en él existe mucho movimiento (al punto de lo caótico), especialmente los fines de semana.

El Mercado es mejor conocido por la venta de flores y plantas ornamentales. Existen 1,150 puestos dedicados a las flores, arreglos florales y plantas ornamentales, así como a accesorios relacionados, todos ellos de la familia de "el gasca". El 25.5% vende arreglos florales, 4.3% venden macetas y otros accesorios, 40.9% de los puestos se reservan para las camionetas de productores y vendedores de flores y 3.2% venden plantas ornamentales, incluyendo aquellas que vienen desde el campo. El mercado vende aproximadamente 5,000 tipos de flores y plantas ornamentales de los estados de PueblaVeracruzChiapas,OaxacaEstado de México y Michoacán. La variedad de flores es muy grande y va desde las típicas rosas hasta flores de los distintos trópicos. Existen puestos tanto de mayoreo como de minoreo, principalmente a floristas de la Ciudad de México, pero las ventas también se hacen a personas de los estados circundantes. Incluso se hacen exportaciones a los Estados Unidos y Haití.