miércoles, 10 de agosto de 2016

0028 PERSONAJES DE LA RADIO CAPITALINA 2

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Un gran programa que comenzó en Radio 590 “La pantera de la juventud” a finales de los setentas y que terminó años después en Radio Formula con la muerte de uno de los fundadores en el temblor del 1985.

Al micrófono estaban Sergio Rod y Bolivar Dominguez. Allí comenzaron sus carreras Luis Gerardo Salas (rock 101) y “Celerina Tocadiscos” (mejor conocida como Fernanda Tapia).
Contrariamente a lo que pasa hoy, la radio en AM era noticiosa o musical. No había puntos medios. Batas cubría ese vacío.
Lo que pueda decirles de este programa no alcanza para describirlo, solo les diré que habia una comunicación tan cercana con el auditorio que salían a las calles de Insurgentes, en las antiguas instalaciones del Nucleo Radio Mil, y regalaban café a los transeuntes con microfono en mano
La segunda etapa de este gran programa se realizo   en radio cañón estación de  grupo formula  y fue aqui donde  el sismo del 85 apago para siempre   el  microfono  de   Gustavo Armando Calderon y de Sergio Rod al derrumbars el  edificio de este grupo  radiofonico ubicado en rio de la loza  300 esquina  cuauhtemoc

martes, 9 de agosto de 2016

0027 PERSONAJES DE LA RADIO CAPITALINA 1

RAMÓN RÍOS HERNANDEZ


LOCUTOR CON   MAS DE  50 AÑOS  EN  LA RADIO MEXICANA    NACIÓ EN  1930  DESDE  ENTONCES EL TIEMPO  LO CONDUJO A UNA  DE LAS MEJORES ESTACIONES DE RADIO    LA  XEQK

DON RAMÓN  INGRESO A LA RADIO   EN  EL AÑO DE  1949  EN  LA  620  PERO  ANTES   FUE TELEGRAFISTA OFICIO  QUE  LO LLEVO   A DEJAR  PERO   NO  DEL TODO   LA RADIO CURIOSAMENTE EN  AQUELLOS AÑOS LOS TELEGRAFISTAS SERVIAN  DE INSPECTORES DE RADIODIFUSORAS Y DON RAMÓN REGRESO  AUNQUE DE  OTRA FORMA

DESPUÉS DE TRABAJAR   COMO RADIO TELEGRAFISTA   EN  MEXICANA DE AVIACIÓN  DON RAMÓN  LLEGA A LA CIUDAD DE  MEXICO   DONDE  GUSTAVO ARMANDO CALDERÓN    A QUIEN  APODABAN EL CONDE  LE CONSIGUE TRABAJO  EN  RADIO 660  TRABAJANDO  AL   LADO  DE  JORGE KELLOG  Y  EL PROPIO  CONDE  DE HAY     DON RAMON  PASA A LA DECANA DE  LAS ESTACIONES RADIOFÓNICAS   MEXICANAS    LA XEB  SUS GANAS DE PROGRESAR  Y SALIR ADELANTE  Y  SU  GUSTO POR LA QK  LO LLEVARON A TRABAJAR   EN LA ESTACIÓN DE SUS SUEÑOS  DONDE DURO 15  AÑOS


HAN  PASADO    CASI 20 AÑOS   DE QUE LA XEQK  DESAPARECIO PARA DAR PASO  A UNA  ESTACION   DE MUSICA  TROPICAL   Y  LA  VOZ DE DON RAMON  DICIENDO

XEQK LE  PROPORCIONA  MINUTO A MINUTO   LA UNICA HORA EXACTA DEL  OBSERVATORIO     PONGA A  TIEMPO  SU  RELOJ

SE EXTRAÑA  Y  QUEDARA EN  EL  RECUERDO  DE LOS HABITANTES DE LA CIUDAD DE MEXICO





0026 HACE 31 AÑOS




UN  HOMENAJE   A  LAS   COSTURERAS QUE    FALLECIERON  EN EL  SISMO  DE  1985




En la zona de la colonia Obrera de la capital mexicana se localizaban la mayoría de los talleres de costura en los que en los años 80 trabajaban miles de personas, especialmente mujeres.

El terremoto del 19 de septiembre de 1985 destruyó más de 800 talleres, gran parte de ellos clandestinos, donde miles de mujeres trabajaban sin ningún tipo de prestación social. Más de 40.000 costureras se quedaron sin trabajo y sin derecho a una indemnización.


Muchas costureras murieron porque para evitar robos los jefes cerraban la puerta con llave y no pudieron escapar. Muchos edificios que albergaban talleres cayeron al no estar preparados para soportar el peso de la maquinaria de costura y, sobre todo, de los enormes rollos de tela.

La situación de desprotección en la que se sintieron las costureras las hizo reaccionar, pues fueron muchas las que observaron cómo sus patrones sacaban antes los rollos de tela y las máquinas que los cadáveres de las mujeres e incluso que a las supervivientes.

En el predio  de san antonio  abad  150    existe a  manera de  homenaje   este  monumento    a la noble  labor de las  y los costureros mexicanos que dia a dia   entre telas  y botones  hacen  prendas  unicas 

0025 LA CALZADA DE SAN ANTONIO ABAD

La Calzada San Antonio Abad se extiende desde Fray Servando hasta el Viaducto, atravesando colonias de larga tradición como la Obrera, la Tránsito o la Asturias. Su trazo se remonta a la época prehispánica, cuando formaba parte del camino a Iztapalapa, por donde entraron los españoles al mando de Hernán Cortés en 1519; mucho después, aquí se instaló la ruta del tranvía eléctrico a Tlalpan, que en 1970 dio paso a la línea 2 del Metro  Esta avenida debe su nombre al Hospital de San Antonio Abad, fundado en el siglo XVII por los religiosos antoninos y clausurado a inicios del XIX. Luego de albergar diversas fábricas, el edificio fue demolido, aunque sobrevivió la iglesia, que hoy permanece cerrada al público en el número 18. De paso hay que visitar el templo de Santa Cruz Acatlán, que se levanta apenas a una cuadra, frente al cruce de Agustín Delgado y el callejón del mismo nombre. Este inmueble fue construido en el siglo XVIII para reemplazar una vieja ermita, y conserva su plazuela al frente; el entorno se puede apreciar en una escena de la película Entre tu amor y el cielo, de 1950. 
Entre Fray Servando y la calle de Tlaxcoaque se ubica el Edificio Jeanne D’Arc, planeado por Vicente Urquiaga en 1948, que mantiene su fachada de estilo neocolonial y está ocupado por oficinas del gobierno capitalino. En los alrededores sólo queda el recuerdo del cine Estrella, en Lucas Alamán 165, que tenía capacidad para más de 2,700 espectadores, además del depósito de tranvías que se encontraba en San Antonio Abad y Fernando de Alva Ixtlilxóchitl, cuyo espacio ahora es la Secundaria 28.


Los talleres de Galas de México, en el número 121, vieron nacer los famosos calendarios y cromos con pinturas nacionalistas que aún se venden en algunos puestos de revistas; en la acera opuesta de la calzada, la fábrica de harinas, pastas y galletas Tres Estrellas desapareció del rumbo hace más de cuarenta años, pero su memoria subsiste en el nombre de un pequeño callejón. Y en la esquina con Alfredo Chavero, la terminal de la línea de autobuses Flecha Roja cedió su lugar a un estacionamiento.
Esta zona resultó muy afectada por los sismos de 1985, en particular las empresas maquiladoras donde perdieron la vida numerosas costureras. Para conmemorar este suceso se erigió un pequeño monumento en el patio de la unidad habitacional marcada con el número 151, predio que antes había pertenecido a la Compañía Textil Mexicana.

Muy cerca convergen la Avenida del Taller y la calle de José T. Cuéllar; todavía a inicios del siglo pasado, esta última era el Canal de Derivación, que conectaba a La Viga con el pueblo de Romita. Del lado noreste actualmente hay una sucursal de Banamex, pero en el mismo sitio estuvo la plaza de toros Vista Alegre; aunque tuvo una existencia breve, entre 1933 y 1939, su presencia dio nombre a la colonia vecina. Y justo en la contraesquina, la pulquería “El campeonato” también se perdió en el olvido; sin embargo, la afición por esta bebida se mudó al número 179, donde abrió sus puertas un expendio llamado “El sol sale para todos”.
A la altura de la Calzada Chabacano se ubicaba una de las aduanas de entrada a la ciudad, conocida como la Garita de la Candelaria o de Zaragoza. En los terrenos aledaños se fraccionó la colonia Asturias, un mote ligado a la tradición futbolística capitalina, pues entre sus calles se construyó el estadio del Club Asturias, el primer campeón de la era profesional; la estructura de madera fue incendiada luego de un encuentro en 1939, y para los sesenta, el sitio se convirtió en una de las primeras sucursales de la Comercial Mexicana.

sábado, 6 de agosto de 2016

0024 DE HOTEL A......



De la Lama y Basurto, S.A. es el nombre de la empresa que  José G. De la Lama (1867-1975) y Raúl A. Basurto (1898-1962) fundaron como urbanistas de la Ciudad de Mexico fueron de los que más construyeron en las dos primeras décadas del siglo XX y se asoció con el ingeniero belga Erghard Zwicker además de contratar en sus oficinas a varios jóvenes ingenieros/arquitectos como José Luís Cuevas, Francisco J. Serrano y Enrique Aragón Echeagaray, así como a sus propios primos y hermano. 
Desde 1915 funcionó como agente inmobiliario para don Alejandro Escandón (dueño de varias compañías fraccionadoras) y dado que la familia gozaba de holgura económica, muchas de sus aventuras fueron luego financiadas por él mismo y para los años veinte, más que construir se dedicó a la adquisición, urbanización y lotificación de terrenos. En 1922 designó como administrador a su joven directivo (y agente fiduciario) Raúl Basurto para el desarrollo de una sección llamada "Insurgentes-Chiapas" en la parte Sur de la Colonia Roma y al año siguiente creó "De la Lama & Basurto S.A." para la lotificación de la sección "Insurgentes-Jalisco" que urbanizaría la primera ampliación de la Colonia Roma hacia el poniente. 

Raúl A. Basurto

Raúl A. Basurto nació a fin de siglo XIX y desde joven demostró un extraordinario talento mercantil, cosa que le permitió incursionar en la banca y en una compañía urbanizadora creada específicamente para aprovechar su talento financiero; desde 1925 se le conoció como "el mago de las calles", y para 1940, su talento administrativo le hizo adquirir el mote "Rey Midas de los negocios inmobiliarios"… Nos dice Jannette Porras que desde principio de los años veinte, el "consorcio fraccionador De la Lama y Basurto, Sociedad Anónima, se interesa en la compra del terreno que había sido el Hipódromo de la Condesa e inicia las gestiones para negociar la superficie que tenían que donar para un gran parque que cumpliera con el nuevo reglamento de urbanización de la Ciudad de México, quedando ésta en 87,000 m² después de haber rechazado los concejales la propuesta de los fraccionadores de 70,000 m²". El trazo final de la colonia Hipódromo, que estaría a cargo del arquitecto José Luís Cuevas Pietrasanta, guarda semejanzas importantes con lo propuesto por Ebenezer Howard (1898) para las Ciudades Jardín (en su gran texto visionario sobre tener un parque central y las viviendas rodeándolo), siguiendo -en el diseño de Cuevas-, una forma cercana a la elipse que a muchos recuerda el que ahí existió un hipódromo… 

Hotel de México (World Trade Center Ciudad de México)

"Sobre el parque el multimillonario Manuel Suárez alzaría una torre de 219 metros. Según la publicidad, el Hotel de México tendría 51 pisos para alojar a 3100 personas, 1508 habitaciones hexagonales, entre ellas, 1118 recámaras, 132 suites ejecutivas, tres suites ministeriales y dos presidenciales, cuatro cafeterías con capacidad para 800 personas, seis restoranes para 1240 comensales, un restorán giratorio en lo alto de la torre, catorce comedores privados que atenderían a 850 personas, un elevador panorámico para mirones y diecinueve más para cargar y descargar botellas, pasajeros, equipaje, un mirador cubierto y dos al descubierto para contener a 1000 personas cada hora, cinco salones de fiesta para seis mil celebrantes, un cabaret principal, trece bares para 2000 sedientos, un salón de convenciones para 3000 delegados y servicios para nueve mil convencionistas, estacionamiento para 2000 autos, un helipuerto con servicios aduanales (del mismo tamaño que el construido por el propio Manuel Suárez en El Casino de la Selva de Cuernavaca) y que permitiría el transporte de 40 visitantes en dos helicópteros Sikorsky, un monorriel que llevaría en menos de una hora a sus pasajeros a Cuernavaca, un health club, un centro comercial helicoidal de 2000 metros cuadrados con tiendas de artesanías, bancos internacionales, joyerías y el Polyforum Cultural Siqueiros que albergaría unapintura mural de 4600 metros cuadrados, un teatro con capacidad para 2000 espectadores, un museo con capacidad para contener a 1100 personas simultáneamente y un hotel anexo para los choferes, guardaespaldas, secretarias, mucamas y criadas de los visitantes. El Universal calculaba: "Cada quince minutos entrarán 1000 personas" (Mejía Madrid, 1996). Esas eran las palabras que se decían acerca del proyecto antes de su comienzo, el parque Lama completamente transformado en un centro de negocios.
Su proyecto originalmente era turístico-cultural, el cual buscaba un espacio donde la modernidad arquitectónica y un funcionamiento inteligente enmarcaran un centro de negocios de prestigio internacional.
En 1947 el señor José Jerónimo de la Lama, se encargó mantener uno de los pulmones de la ciudad en ese momento, conocido como el Parque de la Lama. Después, Guillermo Rossell de la Lama, nieto de José Jerónimo de la Lama, presentó a su abuelo un primer proyecto de un centro turístico, urbano, cívico y cultural, para construirse en el predio del parque.
Dicho proyecto fue vendido tiempo después a don Manuel Suárez y Suárez y siendo Guillermo Rossell Subsecretario de la Secretaría del Patrimonio Nacional y con la colaboración de los arquitectos Ramón Miguelajáuregui y Joaquín Álvarez Ordóñez, hizo un nuevo planteamiento que don Manuel aceptó.
El proyecto seguía avanzando en el papel, para entonces había comenzado el periodo Ernesto P. Uruchurtu quien se opuso al proyecto, pues quería destinar el parque de la Lama para uso público, expropiándolo de las manos de "de la Lama"
En 1966, Gustavo Díaz Ordaz, presidente en ese tiempo de la republica comenzó la construcción de El Hotel de México y el Polyforum, proyecto guiado bajo cuatro lineamientos: el turístico, el urbanístico, el arquitectónico y el constructivo.
En 1968, para los Juegos Olímpicos en México, Manuel Suárez desarrolló el concepto de construir un hotel que fuera símbolo de México ante el mundo. Desde ese momento comenzó a perfilarse como una obra de gran magnitud.
La idea era construir uno de los complejos arquitectónicos más grandes de América Latina, que reuniera 11 espacios:
  • 1) Torre principal de El Hotel de México, (WTC)
  • 2) El Polyforum, (Siqueiros)
  • 3) Un parque comercial, (Centro comercial World Trade Center)
  • 4) Una escuela de Arte Público, (Imatge)
  • 5) Un mercado de artesanías,
  • 6) El teatro y cine-club,
  • 7) Zona de recreación y jardines,
  • 8) Hotel anexo al predio,
  • 9) Un centro nocturno con espectáculos internacionales,
  • 10) Un auditorio para ferias y convenciones,
  • 11) Estacionamiento y terminal de transporte colectivo.
Y para ello el predio comprendía 54 mil m2 del parque de la Lama, un terreno anexo y la calle que los cruzaba, para dar un total de 81 mil m2.
Por distintas razones el proyecto se fue retrasando en su terminación y no fue sino hasta finales de los 80"s cuando Alfredo Suárez Ruiz y Francisco de Paula León replantean un nuevo concepto de lo que debió ser El Hotel de México para convertirlo en un Centro Internacional de Negocios, idea que Don Manuel Suárez aceptó. Al fallecer, con el apoyo de los ahora ex presidentes Miguel de la Madrid Hurtado y Carlos Salinas de Gortari comienzan a darse sociedades para hacerse cargo del nuevo proyecto.
En 1992 el Banco de Comercio Exterior (Bancomext[1]compra 26% de las acciones, que sumadas al 25% que ya tenía lo convierten en socio mayoritario, para iniciar el proceso de licitación entre 5 grupos promotores que buscaban hacerse responsables del nuevo World Trade Center.
El 30 de mayo del mismo año Bancomext adjudica el proyecto de remodelación al grupo GUTSA[2]en donde la cabeza del proyecto fue el Lic. Diego Gutiérrez Cortina y el autor del diseño fue el Arq. Bosco Gutiérrez Cortina. El 1º de Junio de ese año dicha empresa ingresó al inmueble, seleccionando un grupo de arquitectos e ingenieros mexicanos y extranjeros para que en conjunto con algunos despachos de ingeniería de Estados Unidos y de la Universidad de Berkeley, desarrollaran el diseño estructural del World Trade Center. (Figura 3 y 4, sección anexos)
Fueron más de dos años de trabajo en donde se analizaron las estructuras, se demolieron alguno s estacionamientos de la Torre y se evaluó el terreno útil, para dar pasó al trabajo de cimentación reforzamiento de la estructura y la construcción del WTC.
El proyecto que actualmente podemos apreciar es una Torre de oficinas, de 47 pisos incluyendo la corona. Sin duda uno de los elementos más representativos de este inmueble es su fachada, compuesta de un sistema integral que contempla una serie de innovaciones como la prefabricación y en vidriado de módulos en taller, pintura electro soldada en los perfiles de aluminio y una combinación de cristales semi-templados reflejantes y opacos mediante la aplicación decerámica integral.
Finalmente, se inaugura la Torre del World Trade Center Ciudad de México el 18 de Noviembre d 1994.
Es así como surge un espacio diseñado con una combinación única de características y gran calidad, localizado en el corazón de la Ciudad de México a solo unos minutos de los más importantes centros comerciales, financieros, culturales y de entretenimiento.
El edificio con fachada de 41,710 m2 cuenta con 56 amortiguadores sísmicos y 232 pilotes de concreto que penetran 45 metros en el terreno, detalles que le han ayudado a sobrevivir más de 5 temblores de gran magnitud.
Así mismo, los elevadores inteligentes que se encuentran en el lugar, tienen la capacidad de detectar cualquier movimiento anormal en la tierra y al ocurrir un sismo, se detienen de manera automática en la parada más cercana para que los pasajeros bajen.


Polyforum

El Polyforum Siqueiros es un edificio cultural multifuncional, ubicado junto al complejo World Trade Center Ciudad de México en la Ciudad de México. Es un sitio muy conocido, tanto por su ubicación, como por su forma única y extensos murales realizados por el artista Mexicano David Alfaro Siqueiros, en cuyo honor Manuel Suarez y Suarez bautizó al recinto  Suarez y Suarez, diseñador y arquitecto del Polyforum
Manuel Suárez y Suárez  inmigrante español y benefactor de las bellas artes Siendo adolescente llegó a México en 1910, vía Veracruz, para reunirse con su hermano mayor. Ambos trabajaron para un negocio de compraventa al mayoreo de semillas y granos, ubicado en la zona de La Merced, en la capital de la República Mexicana. Debido al ambiente revolucionario, el joven Suárez se incorporó al Ejército de Francisco Villa,2formando parte de su División del Norte, y a quien conoció durante los viajes que realiza al centro y norte del país para la compra de granos, pero a la derrota de las fuerzas villistas, Suárez regresa a la Ciudad de México, se independizó y continuó con sus actividades de compraventa de varios productos.
Después del golpe de estado en el que fue asesinado Francisco I Madero y por la gran velocidad en la que se desmoronó el sistema bancario mexicano en 1913, jefes militares, gobiernos estatales y grandes comerciantes se vieron obligados a elaborar su propia moneda de necesidad Bilimbiques para continuar sus actividades, siendo de los primeros el primer jefe del Ejército Constitucionalista, Venustiano Carranza. Manuel Suárez no se queda atrás y hace lo propio creando también su billete a los 21 años de edad.
En 1936 se consolida la empresa Techo Eterno Eureka de la que Suárez fue fundador y para la cual, siendo presidente de México Lázaro Cárdenas, se concedió el primer crédito por medio del Banco Hipotecario Urbano y de Obras Públicas, a fin de que esa empresa fabricara tubería de asbesto y cemento para infraestructura sanitaria en los puertos de Tampico, Veracruz y Acapulco. Entonces construyó obras, carreteras, puertos y presas.
En 1943, Manuel Suárez y Suárez obtiene la nacionalidad mexicana. A finales de este año hace donativos al sector salud en México: el Laboratorio de Fisiología y Farmacología y también un moderno edificio para el nuevo Instituto Nacional de Cardiología del Dr.Ignacio Chávez.
En esa época, cuenta Suárez, el presidente Manuel Ávila Camacho, le ofreció tres veces la cartera de Economía, pero las tres la rechazó, porque entendía que la actividad empresarial debe estar separada de la política. Y así participó en la construcción de varias escuelas primarias. Una de ellas la Escuela de Políglotas y Prácticos, para la colonia Portales, que después recibiría el nombre de Manuel Suárez y Suárez.
En el año de 1949, apoyó y dio alojamiento a un grupo de personas que llegaban desde España en el barco Marqués de Comillas y entre ellas se encontraba su amigo Pedro Casciaro, quien con este grupo de personas formó el primer centro del Opus Dei en América.
También colaboró activamente en la ayuda a refugiados españoles, de esta forma contrató a Jesús Martí, Félix Candela y Josep Renau. Con esta triada se creó una Casa de Cultura en el país. Más adelante como apoyo a sus paisanos auspició la empresa Vías y Obras, teniendo entre sus socios a Carlos Gaos, Enrique Segarra y Arturo Sáenz; con ellos y otros españoles se crearon obras como el Hotel Mocambo, el Hospital Regional, el Consulado de los Estados Unidos, el Edificio Bahía, entre otras obras.
Siempre buscó la forma de agradecer y regresarle también a su país natal el haberle inculcado sus valores. Y es por eso que crea, con el propósito de ayudar a más asturianos a cumplir sus metas y lograr una mejor preparación académica, la Fundación Benéfica Manuel Suárez. Esta se encuentra en la avenida que lleva su nombre, en la ciudad de Navia en Asturias. Por su destacada ayuda a la educación se le concedieron los títulos de Gran Cruz de Alfonso X el Sabio e Hijo predilecto de Navia.
Más adelante, en el año de 1965, organizó a empresarios del sector turístico en Morelos así como también a instituciones de servicios e industriales para crear el comité organizador y así celebrar el primer Carnaval de Cuernavaca.
Ya en la década de los 70, y por encima de ideologías tan distintas a la suya como la del muralista David Alfaro Siqueiros quien fue comunista, Suárez lo invitó a participar en la realización de una serie de enormes cuadros para decorar la sala de convenciones que se estaba construyendo en su Hotel Casino de la Selva, proyecto que se suspende debido al encarcelamiento del pintor. Pero al salir de la cárcel de Lecumberri, Siqueiros propone mejor pintar un mural. De esa manera, Suaréz decide que se construya un inmueble especial para albergar el mural La Marcha de la Humanidad cuyo diseño octagonal por dentro y un dodecaedro por fuera lo hace una experiencia artística singular. Esa obra recibe actualmente el nombre de Polyforum Cultural Siqueiros.


jueves, 4 de agosto de 2016

0023 DE PUEBLO A COLONIA



La importancia histórica del Barrio de Romita se puede medir porque “surge de la noche de los tiempos” en lo que hoy es la Ciudad de México, con el nombre náhuatl de Atzacoalco, o “Casa de las Garzas”; su capilla data del año 1530 y su población autóctona fue dueña del Bosque de Chapultepec y de los terrenos conocidos como “potreros de Romita”, donde hoy se asientan las colonias Roma, Doctores y parcialmente de la Juárez.

Ubicado entre las calles de Puebla, avenida Cuauhtémoc, Durango y Morelia, el lugar tiene el antecedente de que ahí se efectuaba el ritual de los “huehuenches”, presuntos “criminales condenados a la hora que antes de ser ajusticiados, entraban al templo de Romita – cuyo nombre era el de Santa María de Nativitas -, para encomendar su alma a Dios y pedir la benevolencia del señor de los Ahorcados”.
Cabe decir que, en aquellos tiempos de la Nueva España, como acontece también ahora, la cárcel y demás condenas solo se aplican a quienes no tienen dinero para comprar jueces que los absuelvan.
Rico en folclore, el Barrio de Romita es conocido en nuestros tiempos por el dato de que, en 1964, cuando fue nombrado su capellán el sacerdote oriundo de Orizaba, Veracruz, don Alfonso Aresti Liguori, pariente cercano del celebre epigramista Francisco “Pancho” Liguori, cambió inmediatamente la puerta principal del templo donde se rinde culto a San judas Tadeo puesto que la pieza parecía “puerta de pulquería”.
Ahora tiene una magnifica pieza de caoba tallada con la Figura de San Judas y la fachada luce reluciente por lo bien cuidada que está.
-El templo del Barrio de Romita, en los tiempos del padre Aresti Liguori – ya fallecido, igual que su primo “Pancho” Lighuori -, fue centro de reunión de estudiantes de periodismo de la “Septién García”, porque fue catedrático de ese plantel especializado y su vena de veracruzano hicieron de él un hombre afable y dicharachero, en el sentido positivo de la palabra. El sentido de la amistad fue su característica sobresaliente.
De Romita, el célebre historiador y costumbrista, D. Manuel Orozco y Berra nos dice que “se trataba de un islote circundado por canales” y Aresti Lugori nos refirió una vez que “a mi templo de Santa María de la Natividad, de Aztacoalco, inicialmente le cambiaron el nombre, después lo bajaron de categoría. Era parroquia y la redujeron a capilla.
Tal cosa ocurrió en 1937, según el padre Aresti. Afirma que llegaron los jesuitas y San Francisco Javier fue declarado patrono por los religiosos cuando fue edificado el templo de la Sagrada Familia, colonia Roma. Los valiosísimos archivos del templo de Romita fueron sacados para llevarlos a la Sagrada Familia. Así de grande es el historial del recinto religioso del diminuto barrio, que ha sobrevivido al paso de los siglos en medio de una capital donde la modernidad mueve la piqueta y demuele vestigios históricos de gran valía.
Dentro del historial de la Plaza Romita, su templo y sus vecinos, el padre Aresti nos informó que, en efecto, Romita fue pueblo de indios y que de su propiedad fueron los grandes terrenos que al llegar los españoles se conocieron como “Potreros de Romita”, mismos que en 1529 el Rey Carlos V dio en propiedad a Hernán Cortés y que incluían el Bosque de Chapultepec.
Respecto a los terrenos del bosque de Chapultepec, según lo referido por el padre Aresti, fue el virrey de la Nueva España, D. Luis de Velasco, quien tomó la sabia decisión de rescatar esos terrenos para la Ciudad de México.
Al paso del tiempo, el drama de los “huehuenches” que se protagonizaba con indeseable frecuencia, fue motivo de representaciones de parte de los vecinos.
Se dice que en tiempos de la Nueva España, “el sainete” de los “huehuenches” causaba mucho interés entre los sencillos habitantes del rumbo, “al evocar las costumbres de los presuntos criminales condenados a morir en la horca”.
Esto se explica porque en ese lejano paraje entonces constituía uno de los escasos temas de atracción. Se consigna en los relatos de la época virreinal que los lugareños de Romita materialmente echaban “la casa por la ventana” , en la misma forma como ocurre ahora en Iztapalapa, con motivo del Vía crucis de Viernes Santo, al término de fa Semana Santa.El barrio de Romita pasa inadvertido especialmente por los automovilistas que circulan de norte a sur, después de atravesar la calle de Puebla, porque la callecita de acceso al lugar es muy estrecha.
Romita es el barrio que sirvió de punto de referencia para que, a principios del siglo pasado, en las postrimerías del último periodo de D. Porfirio Díaz, Presidente de México en ese entonces, Eduardo M. Orín formuló solicitud al Ayuntamiento de la Ciudad de México para que se diera la autorización que hizo posible el que aquella zona fuera convertida en la colonia Roma, la de mayor prestigio y preferida de las clases acomodadas que crearon una época de bien vivir, que tanto se añora en los conflictivos tiempos de inicios del siglo XXI.

0022 LOS TALLERES GRAFICOS DE MEXICO



El nacimiento de la imprenta produjo, quizá, la mayor revolución en el campo de la divulgación de las ideas, al propiciar el acceso a las mismas de amplios sectores de la población y su posterior concientización.
Con la Independencia de México se logra una más plena utilización de la imprenta. La edición de textos se multiplica y los temas de los mismos se diversifican. Las características peculiares de los impresos del siglo XIX muestran la imperiosa necesidad de crear su propia cultura. 
En 1883 cuando se fundó la imprenta y fototipia de la Secretaría de Fomento, la cual vino a satisfacer los requerimientos gubernamentales. Con posterioridad se crearon departamentos tipográficos dependientes de las Secretarías de Hacienda, de Guerra, de Comunicaciones, y, obviamente, de Instrucción Pública; es precisamente por esa época cuando tiene origen en la constitución de los Talleres Gráficos de la Nación.
Los primeros esfuerzos por realizar trabajos de impresión de las dependencias oficiales se remontan a más de un siglo; hacia finales del siglo XIX el Estado creó los Talleres de Imprenta y Fototipia de la Secretaría de Fomento y en 1920 se establecen los Talleres Gráficos de la Nación con sede en la calle de Filomeno Mata número 8. 
Posteriormente, la maquinaria de las artes gráficas propiedad del gobierno federal se concentró en el edificio situado en la plaza de la Ciudadela, hoy calles de Tolsá, Enrico Martínez y Tres Guerras en la Ciudad de México, en donde quedaron instalados los Talleres del Diario Oficial, Relaciones Exteriores, Imprenta Editorial de Educación Pública y Talleres Gráficos de la Nación, que fueron fusionados por acuerdo presidencial el 25 de febrero de 1925. 
Durante el Mandato Constitucional del General Plutarco Elias Calles es cuando, tras las diversas experiencias acumuladas, se adquiere la conciencia de la imperiosa necesidad de contar con una imprenta gubernamental, es así cuando el 30 de agosto de 1927, publicado en Diario Oficial del 5 de septiembre del mismo año, cuando se formaliza el proyecto de procurar los recursos materiales y el personal capacitado para realizar la labor de posibilitar la máxima divulgación de la ideología revolucionaria del estado. 
Las necesidades de que el Gobierno Federal contara con su propia imprenta para la ejecución de sus trabajos exigían reserva y cuidados especiales. Por acuerdo Presidencial, publicado en el Diario Oficial el 28 de diciembre de 1934, se autorizaba a la Tesorería de la Federación pudiera anticipar hasta el 80% del valor de cada uno de los trabajos que solicitaran las dependencias del Gobierno Federal a estos Talleres, práctica que se mantuvo en vigor hasta que se llevó a cabo la reestructuración de los mismos. La entidad adquirió los bríos definitivos y evidentes para su consolidación y expansión. 
Por acuerdo presidencial el 13 de enero de 1938, se plantea la constitución de una Cooperativa de Participación Estatal, en que los socios serían los propios trabajadores de los talleres, la que funcionaría apoyada en la estructura del Banco Nacional Obrero y de Fomento Industrial. 
El 9 de febrero de 1939, la Cooperativa llevó acabo su Asamblea Constitutiva, en el que se aprobó el nombre de "TALLERES GRÁFICOS DE LA NACIÓN, SOCIEDAD COOPERATIVA DE PARTICIPACIÓN ESTATAL Y RESPONSABILIDAD SUPLEMENTADA". 
Al constituirse los Talleres Gráficos de la Nación en Sociedad de Cooperativa de Participación Estatal, con amplio sentido de responsabilidad como parte integrante del Gobierno, como clase obrera y como entidad genuinamente revolucionaria, sus trabajadores se comprometen a brindar su más eficaz colaboración al propósito de laborar por el progreso cultural del país y ratificar vínculos permanentes con la gran central proletaria la Confederación de Trabajadores de México. 
Con el crecimiento de Talleres Gráficos de la Nación se inician gestiones para construir el inmueble que tendrá ubicación en el predio llamado Cuartel del Tren de Artillería, dependiente del Departamento de Establecimientos Fabriles y Aprovisionamientos Militares, situado en la Plaza de la Ciudadela, hoy Calles de Tolsá, Enrico Martínez y Tres Guerras de la ciudad de México.
En la construcción de dicho edificio cabe destacar que toda la parte metálica que se empleó fue aprovechada con el material que se tenía proyectado emplear en la edificación del Palacio Legislativo, hoy Monumento a la Revolución, y el relleno de su cimentación, con el cascajo de las obras de remodelación del Sagrario Metropolitano. 
Gracias a los trabajadores que a través de todos estos años desempeñaron los puestos directivos, quienes cumpliendo las funciones de consejeros lograron en su tiempo la estabilidad y el avance social de todos los que componen la Sociedad Cooperativa de Participación Estatal de los Talleres Gráficos de la Nación.
Desde entonces hasta la fecha, los Talleres Gráficos de la Nación han sido el baluarte de las artes gráficas en el país. 
Hacia 1967 se inició la construcción del nuevo edificio y en 1969 se hizo el traslado a la Avenida Canal del Norte No. 80, en donde hasta la fecha se hallan las instalaciones. 
El 10 de febrero de 1994 Talleres Gráficos de México fue creado por el acuerdo presidencial, cómo órgano administrativo desconcentrado de la Secretaria de Gobernación, y de acuerdo, a lo que disponía el artículo segundo de dicho decreto, tendría a su cargo ofrecer y prestar servicios a los sectores público, social y privado y a la población en general, en los diversos renglones de las artes gráficas y de la encuadernación. 
La Cooperativa de participación estatal y responsabilidad suplementada, Talleres Gráficos de la Nación, mediante sentencia de fecha 31 de octubre de 1994 se liquidó judicialmente a la Cooperativa de Talleres Gráficos de México.